POR UNA VIDA MÁS SANA Y NATURAL

La medicina natural estimula la vitalidad y ayuda a recuperar el equilibrio de las funciones corporales.
Es utilizada desde hace siglos para aliviar dolores y sufrimiento.

viernes, 8 de mayo de 2015

UN ARCO IRIS EN LA MESA

                                
Se dice que cuantos más colores pongas en tu mesa más garantizada tienes tu cobertura de nutrientes, lógicamente hablamos de alimentos naturales libres de conservantes y colorantes.
Diferentes estudios han establecido lo que se llama “código de colores para la salud”.
Dividiremos los alimentos en cinco colores que son:

1.       AZUL/PÚRPURA:
Arándanos, zarzamoras, ciruelas y uvas negras que son ricas en antocianinas.
Ciruelas, berenjenas y pasas contienen fenoles en cantidad.
Todos estos alimentos contienen antioxidantes que ayudan a reducir el riesgo de padecer cáncer, enfermedades del corazón y Alzheimer.

                                

2.       VERDE:
Espinacas, brócoli, guisantes, kiwis, lechuga, acelga, borraja, etc. Son excelentes fuentes de luteína que ayuda a reducir el riesgo de padecer de cataratas y la degeneración macular. Diferentes estudios han demostrado que el brócoli, la col, las coles de Bruselas y el berro son ricas fuentes de índoles que ayudan a reducir el riesgo de contraer cáncer de mama y de próstata.

3.       NARANJA:
Mangos, boniatos, melón, melocotón, zanahorias, calabaza y albaricoques son ricas en betacarotenos, que previenen enfermedades del corazón y fortalece el sistema inmunológico.
Las naranjas, mandarinas, albaricoques, peras, pimientos rojos, pomelos, clementinas, nectarinas, piña, limón, papaya, melocotón y uva blanca son ricas en bioflavonoides que trabajan con la vitamina C para reducir el riesgo de cáncer, fortalecer los huesos y dientes, cicatrizar heridas; mantener la piel sana y reducir  el riesgo de enfermedades cardíacas.

4.       BLANCO:
Las cebollas, ajos y puerros son ricos en alicina, que ayuda a controlar la presión sanguínea y el colesterol. Además de ofrecer al organismo una especial resistencia a las infecciones.


5.       ROJO:
Los tomates, cebollas rojas, judías rojas, col lombarda, cerezas, fresas, frambuesas, naranjas rojas, sandía y pomelo rojo contienen antocianinas y licopeno. Por lo que se ha descubierto es que al cocinarse aumentan los niveles de licopeno que ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer. Las antocianinas protegen contra la diabetes y otros problemas relacionados con el sistema circulatorio.


Todos estos datos son referentes a los alimentos distribuidos por grupos. Todos estos alimentos si los analizáramos por separado, descubriríamos diferentes propiedades que cada uno posee y que son muy importantes para mantener la salud de nuestro cuerpo.

sábado, 25 de abril de 2015

ESTADO EMOCIONAL - COMIDA

                        

Cuando una persona se decide a ponerse a dieta, lo primero que suele buscar es un remedio que le haga perder esos kilos de más en poco tiempo y sin apenas esfuerzo. Y por qué no decirlo, todos hemos soñado alguna vez con poder tener el  cuerpo deseado con sólo un chasquido de los dedos.
Pero la verdad es que hacer dieta requiere un esfuerzo (sobre todo a nivel mental) y sacrificio.

El primer paso a seguir es establecer una fecha de inicio y adquirir el compromiso de seguir con unas nuevas pautas alimentarias el tiempo que sea necesario, todo esto con el convencimiento de que estos nuevos hábitos son beneficiosos para la salud y por supuesto hay que vivir el proceso con actitud positiva pensando en un final deseado. Es imprescindible estar animado y prolongar esta motivación en el tiempo, incluso cuando haya terminado el proceso de la dieta.

                                 

También es importante estar convencidos de todos los beneficios que se van a obtener con el cambio y estar seguros de que éstos compensarán el esfuerzo y sacrificio requerido. Ya que el proceso no es fácil ni tampoco es igual para todo el mundo. Éste varía en función del estado psicológico, así como de la implicación y de la motivación, ya que exige un cambio de hábitos y de estilo de vida. Hay que aprender a elegir alimentos con menos calorías, cocinar con poca grasa, descansar adecuadamente e incrementar el ejercicio físico.

Durante el tiempo que dure la dieta creo que es importante aprender también a querer nuestro cuerpo, mimarlo con cuidados y aprender a escucharlo. Nuestro cuerpo es más sabio que nosotros mismos y él nos dirá qué alimentos sientan mejor, cuales debemos tomar en menos o en más cantidad, etc.
El aspecto psicológico y emocional no solo está íntimamente relacionado con el resultado, sino que incide en el mismo de una forma considerable. El estrés y la ansiedad no ayudan absolutamente en nada.

                                  

En muchas ocasiones personas que se someten a una dieta y la han llevado de forma ordenada, recuperan los kilos perdidos en pocos meses y en ocasiones incluso algún kilillo más. Así que el éxito de una dieta no radica únicamente en poner una fecha de inicio y una fecha de término, en estar motivado, tener voluntad, etc. En buena medida está relacionado con el estado emocional de cada uno.

Esa frase típica de que cualquier momento es bueno para empezar una dieta es totalmente inapropiada bajo mi punto de vista. Creo firmemente que no es nada aconsejable comenzar una dieta con un estado de ánimo triste, apático y con baja autoestima. Esto hará que la persona se salte la dieta deliberadamente y posteriormente sufrirá un gran sentimiento de culpa que le inducirá a un estado depresivo.

                                

En ocasiones, cuando una persona sigue una dieta, tiene de repente un episodio de ansiedad por algún alimento en concreto. Normalmente dulce (chocolate, bollos o pasteles) o salado (patatas, snacks o queso).

La única manera de controlar esa necesidad impulsiva es la de asegurarse de que la dieta es sana y equilibrada, que se está siguiendo bien sin saltarse ninguna toma. Realizando cinco comidas al día para evitar episodios de hipoglucemia y sobre t







odo (especialmente) hay que mantener una actitud positiva, optimista y estar bien a nivel emocional.

lunes, 13 de abril de 2015

CONSEJOS PARA PREVENIR LAS ENFERMEDADES REUMÁTICAS

                            

En la actualidad, se reconocen como enfermedades reumáticas unas 200 diferentes. Los síntomas varían dependiendo de la patología que además cada persona experimenta de forma diferente. Pero existen unos denominadores comunes muy característicos como el dolor y la hinchazón de las articulaciones afectadas. Las más comunes son la artrosis y la artritis reumatoide.

Las enfermedades reumáticas tienen un origen no traumático y pueden ser muy diversas. Afectan principalmente al aparato locomotor; articulaciones, huesos, músculos, tendones y ligamentos. Pero también pueden verse afectadas otras partes del organismo.

Su importancia radica en que tienen un gran impacto en la calidad de vida del paciente y en que suponen un elevado coste económico y social.

                           

LA ARTROSIS: es un trastorno crónico de las articulaciones caracterizado por la degeneración más o menos avanzada del cartílago y del hueso adyacente, que puede causar dolor articular y rigidez, e incluso, incapacitar la articulación afectada.

El paciente encuentra dificultades a la hora de realizar cualquier tipo de movimiento, en especial durante las primeras horas del día. A medida que va avanzando el día, la movilidad mejora.

Su diagnóstico se realiza principalmente a través de radiografías. La mayoría de las artrosis son idiopáticas, es decir, que no existen causas desencadenantes del proceso destructivo, y otras son como consecuencia de enfermedades metabólicas, inflamatorias, alteraciones anatómicas o microtraumatismos sobre la articulación. En la mayoría de los casos las señales radiológicas de desgaste y los síntomas relacionados con la artrosis no son proporcionales.

Son bastante comunes los casos que muestran un deterioro radiológico importante sin apenas síntomas, y otros en los que los indicios son intensos o injustificados según el diagnóstico.
El dolor suele ser de tipo mecánico; presenta un comienzo gradual, de mañanas que aparece o aumenta la sobrecarga al andar. Este dolor suele disminuir con reposo y movimientos pausados.

                                   

LA ARTRITIS REUMATOIDE: es una enfermedad autoinmune caracterizada por la inflamación de las articulaciones periféricas que produce una destrucción progresiva de estructuras articulares y periarticulares. Suele ir acompañado de fiebre, anemia, adelgazamiento, etc. Por lo general se ven afectados ambos lados del cuerpo.

El dolor es de tipo inflamatorio que por lo general desaparece con el reposo y se vuelve agudo con el movimiento, la presión o el contacto de las articulaciones afectadas, tumefacción articular, alta temperatura, enrojecimiento, rigidez matutina o después de un estado de inactividad prolongado, deformidad articular, nódulos subcutáneos reumatoideos.

Para prevenir estas enfermedades reumáticas es importante evitar el sobrepeso y hacer ejercicio de forma regular con el fin de que los músculos ayuden a estabilizar la articulación y ésta sufra un menor desgaste.

También es importante llevar una dieta sana y equilibrada, además de evitar malos hábitos alimentarios. En estos casos es mucho más fácil prevenir que curar, ya que una vez desencadenada la enfermedad ya no hay vuelta atrás.

Por eso hay que intentar evitar la aparición de desgaste articular, osteoporosis y demás enfermedades reumáticas.

Para el tratamiento de estas patologías, el objetivo principal es aliviar el  dolor y la inflamación con el fin de que la articulación pueda mantener su movilidad evitando así su enquilosamiento. Hay que romper el círculo vicioso dolor-inmovilidad. Dentro de la fitoterapia se utilizan varias plantas que por sus efectos son especialmente indicadas para estas patologías.


                                  
HARPAGOFITO: una de las plantas antiinflamatorias más potentes que se conocen en el mundo, cuya efectividad ha sido demostrada a través de numerosos estudios. Es una planta Africana cuya raíz contiene propiedades antiinflamatorias, analgésicas y antiespasmódicas.

SAUCE: se utiliza la corteza de este árbol ya desde el antiguo Egipto para calmar el dolor y bajar la fiebre. Tiene propiedades muy efectivas gracias a su acción antirreumática, antitérmica, antiinflamatoria, antiespasmódica, antineurálgica y sedante del sistema nervioso.


ULMARIA: de esta planta es originaria la aspirina. Sus propiedades ayudan a disminuir la inflamación de las articulaciones y calma el dolor. También posee propiedades antitérmicas (baja la fiebre), diuréticas y anticoagulante.

COLA DE CABALLO: planta rica en minerales, especialmente en Potasio y Silicio. Posee una acción diurética y remineralizante. Es beneficiosa sobre el tejido conjuntivo.

martes, 31 de marzo de 2015

CROMOTERAPIA


Existen numerosos estudios científicos que han demostrado que el tipo de colores que nos rodean influyen en gran medida en nuestra calidad de vida. Esta evidencia ha dado lugar a la ciencia conocida como “cromoterapia”.

                      

Esta disciplina investiga la influencia de determinados colores en nuestro estado de ánimo y en nuestra salud, y viceversa, lo que dice acerca de cada individuo y de su estado físico y mental según la elección de los colores de cada momento. Por lo tanto, se puede deducir, que a partir de estas teorías si se realiza una correcta elección de los colores podemos ayudar  a equilibrar un estado de ánimo y conseguir recuperar la armonía perdida.

Los orígenes de la cromoterapia se remontan al s. XIX. El científico Edwin Babbitt dio a conocer por aquella ápoca la teoría que relacionaba ciertos colores específicos con una lista de enfermedades o afecciones.

Unos años más tarde, el test de Lüscher demostraba que los colores estimulan diferentes regiones del sistema nervioso. Y por último, y no menos importante, los trabajos de los premios Nobel Niels R. Finsen y Albert Szent-Coyörgyi han indicado el camino a muchos especialistas que estaban convencidos de esta relación entre colores y afecciones, para poder efectuar un diagnóstico preciso sobre el individuo, destacando particularidades sobre su carácter, estado de ánimo, deseos, habilidades y de su estado de salud.

En psicología experimental se han realizado diferentes valoraciones y observaciones sobre el significado de los colores. 


A continuación muestro las características principales de algunos colores.

AMARILLO: Principalmente está asociado a la ira, pero se le asocian otras emociones como la falsedad, el atrevimiento o la antipatía. Se ha comprobado que utilizando el color amarillo en cromoterapia se consigue estimular la capacidad intelectual, elevar el estado de ánimo y proporcionar alegría y optimismo. Es muy recomendado en personas que presentan una especial tendencia a la melancolía y la tristeza.

NARANJA: Este color se asocia a la vitalidad, el entusiasmo y la alegría. Cuando se presenta unido al negro, representa los deseos reprimidos y la intolerancia. Utilizando este color en terapia ayuda a intensificar la capacidad intelectual y ayuda a reducir la angustia.

VERDE: Este color se asocia con personas sociables e intelectuales. Es símbolo de relajación. Sus efectos ayudan a equilibrar emociones y el sistema nervioso autónomo. Disminuye la presión sanguínea y estimula la glándula pituitaria. Este color es el que menos fatiga la vista. Al estar compuesto por dos colores, amarillo (emoción) y azul (juicio) es un tono de gran equilibrio.

ROSA: Por excelencia el color de la ternura. Cálido y de autoayuda. Con sus efectos ayuda a despejar la mente de pensamientos negativos, proporciona energía y suaviza el carácter. Potencia la dulzura, la constancia y la delicadeza.

BLANCO: Color asociado al prestigio, la economía, la distinción, el silencio, la ligereza, la tranquilidad y la limpieza. Es la suma de todos los colores. Su efecto otorga dominio del espíritu sobre la materia y permite la evolución espiritual.

GRIS: El color de los opuestos. Representa la fusión del yin y el yang, entre las alegrías y las penas, entre el bien y el mal. Este color sugiere neutralidad y tristeza.

NEGRO: Símbolo del mal y lo erróneo. Es la ausencia total de luz y color. Provoca cansancio y exige un mayor desgaste de energía gel organismo.

                                

La cromoterapia afirma que cada persona matiza su propio universo por los colores predominantes de su carácter o de sus reacciones emocionales habituales. Según esta terapia, cada persona tiene su propio color, que va acorde con su personalidad, aunque este no es inmutable. Cada uno de nosotros cambiamos de color según las situaciones y el estado de ánimo.

Así que…¿Cuál es tu color?

lunes, 9 de marzo de 2015

HABLEMOS DEL CORAZÓN


El corazón es el eje del aparato circulatorio y su función es la de llevar la sangre desde ese órgano a las distintas partes del cuerpo según las necesidades funcionales y su retorno. De esta forma se produce el transporte, el intercambio y la eliminación de sustancias.

El corazón actúa como una bomba que envía a través de los vasos sanguíneos la sangre a las arterias y la distribuyen por todos los tejidos. Las venas, en cambio, son las encargadas de  conducir nuevamente la sangre al corazón.



El corazón es al mismo tiempo el órgano más admirado y el más temido. Sus fallos pueden ser letales ya que es la bomba de la vida. Así que mantenerlo en buenas condiciones es una garantía de salud.
Los factores de riesgo más comunes para prevenir problemas cardíacos son la hipertensión y la hipercolesterolemia.

El temido colesterol no es “malo” en sí mismo. De hecho es imprescindible en el organismo para poder realizar las funciones correctamente. Es un componente fundamental de las membranas celulares, donde contribuye a regular su fluidez y resulta imprescindible para la formación de vitamina D, de diferentes hormonas y de las sales biliares encargadas de emulsionar las grasas para facilitar la digestión y de eliminar el propio colesterol sobrante.

Cuando el colesterol aumenta por encima de sus valores normales en sangre, os topamos con la hipercolesterolemia que se asocia a todo tipo de problemas coronarios.

Existen dos tipos de colesterol: el colesterol “malo” (LDL) y el colesterol “bueno” (HDL). El primero se deposita en los vasos sanguíneos y los obstruye, lo que provoca directamente un factor de riesgo en enfermedades cardiovasculares. El segundo favorece la eliminación del primero e impide su depósito en la sangre.
El colesterol procede de dos fuentes bien diferenciadas; el que produce nuestro organismo a través del hígado y el que ingerimos a través de la alimentación.

En la mayoría de los casos un aumento de colesterol es consecuencia de una alimentación inadecuada con un alto contenido en grasas saturadas. También puede ser producida por una ingesta desproporcionada de alcohol. Y en ocasiones se debe simplemente a una predisposición genética. En este último caso es muy recomendable llevar una alimentación estricta ya que este problema es causa de un nivel elevado de mortalidad en edad temprana. Otras enfermedades como el hipotiroidismo, la diabetes, la cirrosis hepática, incluso otros medicamentos, también incrementan los niveles de colesterol en sangre.

La hipertensión arterial constituye uno de los problemas de salud más importantes en los países desarrollados. Afecta aproximadamente a una 20% de la población adulta y es un factor de riesgo de enfermedades cardiovasculares, que a su vez constituye la primera causa de muerte en países desarrollados.

La hipertensión arterial es el aumento crónico de las cifras de presión arterial sanguínea por encima de los valores establecidos como correctos.

La mayoría de las veces se desconoce la causa de la hipertensión, no obstante existen factores que se presentan en la mayoría de los casos.

Para que se produzca una alteración de los mecanismos reguladores de la tensión arterial se requiere la presencia de una base genética que responde inadecuadamente ante determinados factores ambientales, entre los que destacan determinado hábitos de vida como el consumo continuado de alcohol, el estrés, la vida sedentaria, una alimentación inadecuada o sobrepeso, entre otros.


En naturopatía, plantas como el Ajo, la Alcachofa, el Espino Blanco, el Olivo,  el Abedul, la Cola de Caballo, la Grama, la Vara de Oro, et., ayudan a combatir estos factores perjudiciales para la salud.

Se obtienen mejores resultados si se utilizan combinaciones de estas plantas, ya que así se produce una sinergia entre sus principios activos y su efectividad aumenta. De todas formas es aconsejable consultar con un naturópata de confianza para asegurar la combinación de plantas que sea más adecuada para cada caso.