POR UNA VIDA MÁS SANA Y NATURAL

La medicina natural estimula la vitalidad y ayuda a recuperar el equilibrio de las funciones corporales.
Es utilizada desde hace siglos para aliviar dolores y sufrimiento.

martes, 23 de junio de 2015

CUIDAR NUESTRAS PIERNAS CON PEQUEÑOS GESTOS

                                      

Durante los meses más calurosos es frecuente sentir las piernas pesadas, cansadas e incluso doloridas.
A continuación describiré pequeñas pautas para mantener una circulación adecuada y poder aliviar esos síntomas tan molestos.

  

·         Llevar una alimentación más ligera durante los meses de calor, evitándolas grasas animales sobre todo.

·         Beber suficiente agua.

·         Masajear las piernas en sentido ascendente para ayudar a estimular un adecuado flujo de la sangre.

·         Si se pasa mucho tiempo de pie, sentarse y colocar los pies en alto para favorecer la subida hemática.

·         Si se permanece mucho tiempo sentado, estirar de vez en cuando las piernas, realizar movimientos circulares con los pies y los tobillos para favorecer la circulación.

·         En la ducha, alternar chorros de agua fría y templada (no caliente), sobre las piernas comenzando desde los tobillos de forma ascendente y continuando hasta la ingle.

·         Elevar 10-15 cm el fondo de la cama para favorecer la circulación durante la noche.

·         Mantener las piernas elevadas siempre que sea posible.

·         Realizar ejercicio moderado unas 4 horas a la semana por lo menos.

·         Unas cuantas sesiones de presoterapia ayudarán a favorecer la circulación y a eliminar toxinas acumuladas en la sangre.







lunes, 15 de junio de 2015

TU PIEL



La piel, que recubre todo nuestro cuerpo, requiere de una serie de atenciones y no sólo por razones estéticas.

La piel y sus estructuras asociadas (pelo, cabello, uñas, glándulas sudoríparas y sebáceas), tienen sus funciones fisiológicas que son de primera magnitud ya que constituyen la cubierta que envuelve y protege el cuerpo del exterior.
La piel ayuda a mantener la temperatura corporal, a eliminar sustancias de deshecho y a sintetizar la vitamina D.

Se encarga de recibir el primer impacto sobre estímulos exteriores como el calor, frío, presión, dolor… por lo tanto, cualquier desequilibrio que se produzca en el organismo se manifestará también en la piel.



Así que conocer sus necesidades y cuidarla es de vital importancia.
Existen ciertos hábitos que son poco saludables para la piel, como tomar el sol sin protección y en exceso, permanecer mucho tiempo en locales con el aire acondicionado o el consumo de tabaco.

Las vitaminas y minerales como las vitaminas A, C, E, B y D, carotenos y hierro, Zinc, Silicio, magnesio, Manganeso y Selenio; son esenciales para un buen funcionamiento, mantenimiento y conservación de la piel.

Los aminoácidos son fundamentales para la renovación de la piel (zanahoria, avena, uva, soja y sandía) y la ayudan a mantenerla flexible y saludable.



Para combatir el envejecimiento prematuro utilizaremos principios activos por sus excelentes propiedades antioxidantes. Resveratrol, taninos, fenoles simples, antocianinoxidos, etc.

Y por último y no menos importante utilizaremos plantas con propiedades antisépticas, antiinflamatorias, astringentes, emolientes y cicatrizantes como la Bardana, Manzanilla, Hamamelis, Milenrama, Pensamiento, Aloe Vera, Rosa Mosqueta, caléndula, etc.







miércoles, 3 de junio de 2015

PIERNAS LIGERAS

                   
Se conoce como síndrome de piernas cansadas y se presenta como una sensación de pesadez profunda en las extremidades inferiores. Este síndrome puede afectar a cualquiera, pero se encuentra con mayor frecuencia en presencia femenina.

También suele ser estacional, es decir, que los síntomas se vuelven más agudos durante los meses de calor. Cuando este síndrome ya no sólo afecta durante el calor sino que sigue presente durante otras temporadas del año, debemos prestar atención a nuestro cuerpo, pues en este caso nos está avisando de que precisamos con urgencia un seguimiento médico.

No obstante, es recomendable establecer un protocolo de cuidados básicos para evitar estos síntomas.
La causa principal de este trastorno es una insuficiencia o una carencia de la circulación sanguínea. Esto se agudiza enormemente en casos como el sobrepeso o el embarazo, ya que en estas condiciones se provocan alteraciones y/o interrupciones del flujo hemático en las piernas.

Mantener una posición erecta o sentada durante largos periodos de tiempo también es un motivo que favorece estos síntomas.

                               

El estancamiento de líquidos, sangre y linfa, vuelven inadecuado el riego sanguíneo desembocando en una oxigenación insuficiente y provocando alteraciones en los procesos de traslado e intercambio de sustancias. Todos estos síntomas nos indican una falta de aportación de sustancias nutritivas, una insuficiente provisión de oxígeno por parte de los tejidos y los músculos, además de una deficiente eliminación de los restos metabólicos con alteración de los intercambios intercelulares, factores que determinan una difusa molestia en las piernas.

Sensaciones como la pesadez, tensión e hinchazón en los tobillos, pies, y piernas, cansancio general de las piernas y dolor son un indicio de este problema. En algunos casos aparecen después del ejercicio e incluso en reposo.

Para poder afrontar este síndrome y mejorar la calidad de vida es indispensable llevar una alimentación sana y equilibrada, beber suficiente agua y realizar una actividad física. Todo esto contribuirá a favorecer la elasticidad de los músculos y de los vasos de las piernas, además de mantener un correcto peso corporal. Además de todo esto, se puede complementar y mejorar el proceso con la ingesta de productos fitoterapéuticos que ayuden al sistema circulatorio y linfático de las piernas.


lunes, 18 de mayo de 2015

INTOLERANCIA A LA LACTOSA


Últimamente se habla mucho de la intolerancia a la lactosa y cada vez hay más personas que la padecen. Pero la mayoría de las personas que sufren este trastorno sólo saben que les sienta mal la leche y ya está. Por ello intentaré aportar un poquito de información sobre este tema.
La intolerancia a la lactosa es una afección de la mucosa intestinal que impide digerir el azúcar de la leche, debido a una deficiencia de una enzima llamada lactasa, que se produce en el intestino delgado y que es imprescindible para asimilar los dos componentes básicos de la leche, la glucosa y la galactosa.

Se ha comprobado que la posibilidad de padecer esta patología es menor en aquellos apises en los que el consumo de leche y productos lácteos derivados es tradicional que en aquellos países en los que el consumo de leche no es tan habitual.

 

Las poblaciones cosmopolitas más afectadas por esta intolerancia son los africanos, indios americanos y asiáticos. Así como la prevalencia de esta enfermedad es baja en suecos, ingleses, rusos y españoles.

Los síntomas que presenta esta intolerancia suelen ser cólicos abdominales, distensión abdominal, flatulencias y diarreas. Suelen manifestarse entre los 30 minutos y las 2 horas después de haber ingerido la leche o los alimentos que contengan este disacárido.

La lactosa no se hidroliza y no se absorbe, se produce un efecto osmótico en la luz intestinal que atrae el líquido hacia la misma. Se produce un descenso del PH de las heces a causa de la producción de ácido láctico y ácidos grasos de cadena corta a partir de la fermentación de la lactosa por las bacterias del colon. Las posibles complicaciones son la pérdida de peso y la desnutrición.

                                

Para obtener un diagnóstico basta con una historia de intolerancia a la leche y una prueba específica en la que se debe constatar un aumento de hidrógeno en la respiración tras la ingesta de la leche.

Los síntomas desparecen una vez que se suspende el consumo de productos lácteos. Los intolerantes pueden ingerir pequeñas cantidades de lactosa repartidas en varias tomas a lo largo del día. Se tolera mejor si se acompaña de otros alimentos. Se recomienda comprobar bien la composición de los productos y los medicamentos para evitar una ingesta elevada de lactosa.

Unos suplementos que pueden ayudar a disminuir los síntomas y que estabilizan la flora intestinal son los probióticos, que mejoran la adherencia de células a la mucosa intestinal y reducen la duración de las diarreas mediante la colonización del tracto intestinal.

Un bues sustituto dela leche es la bebida de soja por la cantidad de proteínas que contiene. Además de aportar calcio natural contiene magnesio y otros oligoelementos. Esto le aporta un valor nutritivo y ayuda al mantenimiento de los huesos.

Las bebidas de arroz o de avena, que son muy digestivas y sabrosas, son también una estupenda alternativa para reemplazar a los lácteos en aquellas personas que no pueden o no quieren tomar leche de vaca.

viernes, 8 de mayo de 2015

UN ARCO IRIS EN LA MESA

                                
Se dice que cuantos más colores pongas en tu mesa más garantizada tienes tu cobertura de nutrientes, lógicamente hablamos de alimentos naturales libres de conservantes y colorantes.
Diferentes estudios han establecido lo que se llama “código de colores para la salud”.
Dividiremos los alimentos en cinco colores que son:

1.       AZUL/PÚRPURA:
Arándanos, zarzamoras, ciruelas y uvas negras que son ricas en antocianinas.
Ciruelas, berenjenas y pasas contienen fenoles en cantidad.
Todos estos alimentos contienen antioxidantes que ayudan a reducir el riesgo de padecer cáncer, enfermedades del corazón y Alzheimer.

                                

2.       VERDE:
Espinacas, brócoli, guisantes, kiwis, lechuga, acelga, borraja, etc. Son excelentes fuentes de luteína que ayuda a reducir el riesgo de padecer de cataratas y la degeneración macular. Diferentes estudios han demostrado que el brócoli, la col, las coles de Bruselas y el berro son ricas fuentes de índoles que ayudan a reducir el riesgo de contraer cáncer de mama y de próstata.

3.       NARANJA:
Mangos, boniatos, melón, melocotón, zanahorias, calabaza y albaricoques son ricas en betacarotenos, que previenen enfermedades del corazón y fortalece el sistema inmunológico.
Las naranjas, mandarinas, albaricoques, peras, pimientos rojos, pomelos, clementinas, nectarinas, piña, limón, papaya, melocotón y uva blanca son ricas en bioflavonoides que trabajan con la vitamina C para reducir el riesgo de cáncer, fortalecer los huesos y dientes, cicatrizar heridas; mantener la piel sana y reducir  el riesgo de enfermedades cardíacas.

4.       BLANCO:
Las cebollas, ajos y puerros son ricos en alicina, que ayuda a controlar la presión sanguínea y el colesterol. Además de ofrecer al organismo una especial resistencia a las infecciones.


5.       ROJO:
Los tomates, cebollas rojas, judías rojas, col lombarda, cerezas, fresas, frambuesas, naranjas rojas, sandía y pomelo rojo contienen antocianinas y licopeno. Por lo que se ha descubierto es que al cocinarse aumentan los niveles de licopeno que ayuda a reducir el riesgo de padecer cáncer. Las antocianinas protegen contra la diabetes y otros problemas relacionados con el sistema circulatorio.


Todos estos datos son referentes a los alimentos distribuidos por grupos. Todos estos alimentos si los analizáramos por separado, descubriríamos diferentes propiedades que cada uno posee y que son muy importantes para mantener la salud de nuestro cuerpo.