POR UNA VIDA MÁS SANA Y NATURAL

La medicina natural estimula la vitalidad y ayuda a recuperar el equilibrio de las funciones corporales.
Es utilizada desde hace siglos para aliviar dolores y sufrimiento.

viernes, 2 de marzo de 2018

HIPERTENSIÓN

                       
La presión arterial sistémica, o más comúnmente denominada presión sanguínea o presión arterial, es la presión de la sangre arterial a nivel sistémico y está entendida como la intensidad con la que se ejerce una fuerza realizada por la sangre sobre la pared de los vasos sanguíneos. A lo largo del recorrido vascular realizado por la sangre en cada distrito corporal, esta presión varía, disminuyendo gradualmente desde el ventrículo izquierdo hasta las arteriolas.

                              

La presión arterial se subdivide en dos:

-          SISTÓLICA: conocida como presión máxima, determinada por la fase de contracción del ventrículo cardíaco (Sístole).
-          DIASTÓLICA: conocida como presión mínima, determinada por la fase de relajación del ventrículo cardíaco (Diástole).

                                 

Los factores que hacen que aumente la presión  arterial son:

-          Estrés permanente.
-          Estilo de vida sedentario.
-          Tabaquismo.
-          Antecedentes genéticos.
-          Niveles de colesterol elevados.
-          Toma de algunos fármacos.
-          Esclerosis vascular.
-          Abuso de sustancias estimulantes.
-          Alimentos ricos en sal y comidas saladas.

Los factores que ayudan a reducir la tensión arterial son:

  Alimentación pobre en sal y grasas animales.
-          Oligoelementos como el Magnesio, el Potasio y derivados sulfurados.
-          Reducción del peso corporal.
-          Realizar una actividad física personalizada con regularidad y constancia.

                                         

viernes, 16 de febrero de 2018

INFECCIONES VAGINALES, FLORA BACTERIANA Y PROBIÓTICOS

                               

Los lactobacilos representan las bacterias dominantes de la flora vaginal y poseen propiedades antimicrobianas que regulan el delicado equilibrio del ambiente urogenital.

El uso de fármaco y terapias inapropiadas, además de la recurrencia de infecciones provocan un cambio en la flora local. El uso de probióticos a base de lactobacilos ayuda a restablecer la flora vaginal y recuperar su equilibrio.

                                    

Durante mucho tiempo se consideró que la acción protectora de los lactobacilos era debida a su actividad en el mantenimiento del pH ácido, ya que se constató que al aumentar el pH vaginal y disminuir el número de lactobacilos se presentan diversos tipos de infecciones. Con el tiempo se ha descubierto que además los microorganismos presentan son de diversa complejidad y no sólo modulan el pH, también producen el ácido láctico esencial para evitar infecciones.

La mayor parte de las cepas de Lactobacillus producen un efecto ácido láctico, sin embargo, sólo algunas cepas producen bacteriocinas y otros factores de regulación específica que inhiben la adhesión, la colonización, el crecimiento y supervivencia de especies no deseadas.

  
Las especies microbianas que habitan en el tramo vaginal, tienen un papel muy importante en el mantenimiento de la salud y en la prevención de infecciones. El número de especies microbianas que pueblan la zona vaginal es alrededor de 50, que es poco si lo comparamos con las 800 que habitan en el intestino.

A pesar de la cercanía de la vagina al ano, la diversidad microbiana presente en la vagina es muy inferior respecto a la del intestino. Las especies presentes en la mucosa vaginal varían en base a las diversas fases de la vida de una mujer.

La flora microbiana de una mujer sana en premenopausia está generalmente dominada por la especie lactobacillus y los más comunes son: L. iners, L. crispatus, L. gasseri y L. jenesenii ; seguidos por L. acidophilus, L. fermentum, L. plantarum, L. brevis, L. casei, L. vaginalis, L. delbrueckii, L. salivarius, L. reuteri y L. rhamnosus.

Todos los factores como los cambios hormonales (estrógenos sobre todo), el pH vaginal y los contenidos de glicógeno, pueden influenciar la colonización de los lactobacilos en la vagina.

lunes, 5 de febrero de 2018

MENOPAUSIA Y SU RELACIÓN HORMONAS-EMOCIONES

                                

Todos sabemos que durante la menopausia se producen diferentes cambios de humor, éstos se producen debido a los cambios hormonales que sufre la mujer en ésta época de su vida.

Las hormonas de tipo estrógeno influyen en la producción de serotonina, que es un neurotransmisor que tiene como función la de regular los estados de ánimo, entre otras cosas.

Otros factores y síntomas, como sofocos, sudoración nocturna, sensación de cansancio y diferentes cambios físicos pueden provocar también estos cambios de humor.
Hormonas como los estrógenos y la progesterona influyen en la regulación de las emociones. 

                                           
Cuando los niveles de estas hormonas están equilibrados, la persona tiene una predisposición emocional adecuada al ambiente porque es un estado emocional equilibrado y sano.
Pero la mujer no sólo experimenta estos molestos cambios de humor durante la menopausia, sino que durante este período se manifiesta un estado patente también en otros momentos importantes de la mujer como son el ciclo menstrual, el embarazo, la pubertad o el postparto.
Durante la menopausia, la producción de hormonas reproductivas disminuye y éste cambio altera el equilibrio hormonal, influyendo directamente en el estado de ánimo y en las emociones.

                                             

Actualmente, las mujeres de entre 40 y 50 años, están sumergidas (la mayoría) en compromisos profesionales y familiares con ritmos frenéticos. Es muy común que estas mujeres sufran de insomnio, cansancio, sofocos y otros síntomas que influyen negativamente ya que pueden provocar malestar general, irritabilidad, dificultad de concentración, etc.
Si añadimos a todo esto los cambios físicos que se producen en el cuerpo (sequedad vaginal, migrañas, pérdida de la líbido, etc.) el estado emocional se vuelve extremadamente sensible.

Es por esto que con la llegada de la menopausia se recomienda cambiar de hábitos.  Evitar el estrés, comer sano, hacer ejercicio regular suave y aumentar la vida social.




También puede ayudar a llevar esta época de cambio lo mejor posible la utilización de plantas como la Salvia, la Onagra, la Artemisa y la Soja. Lo mejor es consultar con un naturópata que ayudará a marcar las pautas que mejor se ajusten a cada caso para poder vivir la menopausia evitando todos estos molestos síntomas.

lunes, 22 de enero de 2018

SÍNTOMAS DE LAS ALERGIAS


                                        

Los síntomas producidos por alergias son tan comunes  que pueden confundirse con otras patologías. Otros  síntomas más graves como puede ser un ataque de asma, pueden desencadenar la aparición de alergias asociadas.

Los síntomas pueden variar en complejidad, gravedad y manifestación. En las alergias atópicas, el efecto de la exposición a un alérgeno puede ser inmediato. Los síntomas pueden ser leves o graves y variar desde un picor de ojos a un eczema, pasando por rinitis, conjuntivitis, vómitos, diarreas, cefaleas…

Las manifestaciones de una enfermedad atópica, varían de manera considerable según el tipo de alérgeno implicado, así como la edad es un elemento a considerar. Durante la infancia las alergias alimentarias siguen siendo las más comunes (en especial al huevo y la leche). Con el paso de los años las alergias pueden manifestarse o remitirse, sobre todo en las épocas donde se producen cambios hormonales bruscos (adolescencia) suelen producirse un aumento a las intolerancias que en ocasiones remiten o mejoran cuando el desarrollo hormonal se ha completado y se ha llegado a la edad adulta.



Pero ¿Qué es una alergia alimentaria?
Es una reacción del sistema inmunológico a un alimento, o  a uno (o varios) de sus componentes.
¿Cuándo se manifiesta dicha alergia?
Normalmente suele manifestarse al poco tiempo de la ingestión del alérgeno.
¿Qué alimentos están involucrados en estas reacciones?
Aunque las alergias pueden manifestarse a cualquier alimento, entre los más comunes se encuentran: leche, huevos, frutos secos, marisco, frutas con hueso y trigo (gluten).



viernes, 15 de diciembre de 2017

METEORISMO E HINCHAZÓN ABDOMINAL



En condiciones normales, el organismo humano produce diariamente alrededor de medio litro de gases intestinales. Este proceso natural es parte de nuestra fisiología. Un 70% es aire introducido por la ingestión de los alimentos, el restante 30% deriva de las reacciones químicas relacionadas con los procesos digestivos y fermentativos por obra de la flora bacteriana intestinal. Entre los gases mayormente presentes están: oxígeno, nitrógeno, anhídrido carbónico, hidrógeno, metano, compuestos sulfurados y subproductos bacterianos (indol, escatol, sulfuro de hidrógeno, amoníaco) estos últimos son responsables del mal olor.

El contenido gaseoso intestinal puede variar entre individuos y en un mismo sujeto puede experimentar fluctuaciones. Cuando la producción de gases intestinales sufre alteraciones pueden aparecer espasmos, distensión y dolores abdominales, conjuntamente con una sensación de plenitud abdominal, inflamación y  borborigmos intestinales.

Nuestro intestino cumple una doble función que es fundamental: la de absorber los nutrientes provenientes de los alimentos y la de hacer barrera con permeabilidad selectiva. Cuando esta actividad de selección falla, se instaura un estado inflamatorio y se produce una alteración fisiológica.

                                       

Parece ser que el síndrome del Intestino Permeable está en el origen de patologías como el síndrome de Crohn, enfermedades inflamatorias intestinales, celiaquía, infección por cándida, problemas digestivos, fatiga crónica, asma, artritis, enfermedades autoinmunes,  diferentes intolerancias y alergias.

Las influencias ambientales como factores de estrés y sedentarismo, pueden desencadenar y empeorar los fenómenos del meteorismo, así como algunos alimentos (hortalizas de la familia de las brasicáceas, leche y lácteos frescos, alimentos grasos, bebidas gasificadas) aunque de manera subjetiva, pueden favorecer la producción de gases intestinales.
Las plantas carminativas, notoriamente benéficas frente a trastornos gastrointestinales, además de facilitar en su conjunto los procesos digestivos, favorecen el reequilibrio y la expulsión de los gases intestinales en exceso.

Las plantas carminativas deben su acción a los aceites esenciales que contienen. La actividad antiséptica de estos aceites contrarresta los agentes que causan putrefacción y fermentación intestinal; las plantas carminativas actúan directamente sobre la pared intestinal mejorando el tono de la musculatura lisa, favoreciendo la eliminación de gases y la reducción de las manifestaciones espásticas.